Un sueño hecho realidad
La historia de La Tartería es la de un sueño hecho realidad. Nuestro fundador Luis Eduardo Líévano, fiel a su promesa de amor, llevó a cabo el deseo de su esposa Georgina de tener un restaurante francés en el cual pudiera desarrollar todas las recetas aprendidas durante su tiempo en Francia. Tras la triste partida de la Sra. Georgina en 2016, se ha conservado la esencia que imprimió su creadora para ofrecer a los clientes una experiencia auténtica y memorable en cada visita al restaurante. Luis Eduardo es una persona apasionada por la cocina francesa y un incansable trabajador quien gracias a su dedicación y compromiso con la calidad de la comida y el servicio, ofrece a sus comensales una experiencia gastronómica única en un ambiente acogedor y lleno de historia y arte.



